Puedo tocar el viento,
fuego en mi retina,
recuerdo un lamento
vacío, sin cmpañía.
El negro, mi color;
la lluvia aterriza;
agobio, mi calor;
mal tras la corteza.
Enfrente de mi
algunos momentos,
instantes que perdí
entre pensamientos.
Muchas emociones
llenas de desgarro,
más y más dolores,
más días apenado.
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Pero no hundas en tu pensamiento
ResponderEliminarlas sombras del tormento
que nos persiguen en el asolamiento
Busca con la filosofía
la oculta harmonía
que fluye con la melancolía
Hazme caso de lo que digo con alegría
de no ser así
no viviría
porque dentro tenemos un mundo
que gira y vibra