Un reflejo
Aparentemente tímido, reflexivo y cauto. No le gusta llamar la atención. Atraído por la sutileza artística de la sencillez y, a la vez, de la mayor genialidad. Una persona tranquila. Observando desde la sombra.
¿Sensible?
Amante de la oscuridad y los sonidos extremadamente sucios; y aunque suene contradictorio, detesta la máxima expresión de la inmundicia: la ciudad (salvo el arte arquitectónico).
Esa persona al estar encasillada en un tiempo equivocado, le provoca todo lo anterior y más perturbaciones.
Ahora levántate y mírate al espejo. Ahí está tu reflejo. ¿Te reconoces?