22/6/10

Mi sensación
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¿Cuál sería el comienzo ideal para introducir un tema que habla de lo que nos ata? No lo sé, y quizás la mejor manera de empezar sea saltándonos este encabezamiento porque soy un ser agarrotado. Pero no voy a hablar de mí, sino de esa sensación, que seguramente quedará muy poco clara, y que algunos no compartirán mi visión y añadirían o cambiarían ciertos aspectos.
Hablar de sensaciones ¿qué atrevido, no? Yo al menos lo pienso, tan subjetivo, tan personal, a veces tan escéptico; pero creo que es necesario poner de manifiesto que siempre estamos a su merced.
Sensaciones. Digámoslo otra vez gritando: ¡SENSACIONES!
¿Cuál es la mejor? Ninguna, las que creemos positivas pronto se agotan, quizás ahí resida su gracia y su desgracia.
¿Las peores? Todas, aunque unas más que otras. Eso sí, estéticamente todas muy bellas.
A mi modo de ver, tan propio como de costumbre, es ésa que nos da la impresión de que el mundo se ha caído encima de nosotros, con tanto peso que nos aplasta. La angustia. Ésa que introduce nuestra cabeza en un cubo de agua, que retira la respiración, y que a la vez nos inyecta aire en las venas.
La compañera inseparable de los brotes suicidas, de mis brotes suicidas. Nos devoramos a nosotros mismos. ¿Quién nos diese una pistola en ese momento, verdad? Nos acerca peligrosamente al fuego que nos acaba dando tanto calor que nos provoca sudores fríos.
Se nos presenta cuando menos lo esperamos, por cualquier motivo. Nos quiere acompañar cuando creemos que tenemos una existencia tranquila.
Ahí viene, fiel compañera que nos dice "quiero ser tu perro" y que nos acaba esclavizando. Nos da sombra, su sombra gélida. Sus nieblas y sus tinieblas.
Nos convierte en individuos perdidos y ciegos que están atrapados en una minúscula habitación.
Hasta aquí un brevísimo extracto de esto. Ahora me dispongo a salir de la habitación. Un momento, lo olvidaba, no tiene salida.
Y ahora que venga el individuo del siglo XXI, el "cosmopolita perfecto", que traiga todo lo que ha creado y en lo que cree ciegamente para que finalmente lo entienda, si puede claro.

15/4/10

Puntos abiertos y puertas cerradas


Cansado de recorrer siempre los mismos caminos que llevan a los lugares ya conocidos. En un principio parecen diferentes, pero siempre conducen a un mismo desenlace.
Historias diferentes, en las cuales, a priori tienen y tienes buenas expectativas, pero una y otra vez, te golpean por igual. Vuelven a asediarte.
Dicen que la vida hay que pintarla del color que la quieres ver, pero en ocasiones, el ácido corrompe la armonía de las tonalidades.
Dicen que hay que quedarse con los puntos positivos de las cosas, historias, situaciones... pero en alguna circunstancia la memoria los abre y empiezan a sangrar.
Crees haber salido del hospital en el que estabas ingresado; después de ésto, crees que eres capaz de ver algo de un color claro, pero realmente lo que vuelves a ver es la blancura de las paredes del mismo hospital. Ése en el que intentas recuperarte por haber roto un espejo.
Ahora tienes puntos en tus manos, pero puntos que pronto se pueden volver a abrir y volver a doler.
Las puertas se han cerrado.

6/4/10

Retiro espiritual

Lugares vacíos, repletos de incomunicación, son las mejores compañías para conseguir hacer una buena introspección. Vaciando los pulmones de estrés y volviéndolos a llenar de pensamientos, ideas y versos.
Versos con significados que se ramifican, y a la vez, se empapan de intimidad, de identidad propia; que nos permiten divisar, quizás confusamente, los errores. Esos errores que, como diría sir James Joyce, "son los umbrales del descubrimiento", que nos orientan y nos limitan unos campos, para abrir otros.
Versos ramificados que nos proyectan en la genialidad y/o nos hunden en la más profunda penuria. Pero a la vez, nos permite darle vida a los mortificados sentimientos, pasiones e ilusiones.
Caminando. Recorriéndonos. El Ego y su refracción en un espejo.
Soledad lúcida.
Soledad austera.
Soledad única.

11/2/10

Un reflejo





Aparentemente tímido, reflexivo y cauto. No le gusta llamar la atención. Atraído por la sutileza artística de la sencillez y, a la vez, de la mayor genialidad. Una persona tranquila. Observando desde la sombra.
¿Sensible?
Amante de la oscuridad y los sonidos extremadamente sucios; y aunque suene contradictorio, detesta la máxima expresión de la inmundicia: la ciudad (salvo el arte arquitectónico).
Esa persona al estar encasillada en un tiempo equivocado, le provoca todo lo anterior y más perturbaciones.
Ahora levántate y mírate al espejo. Ahí está tu reflejo. ¿Te reconoces?

2/2/10

Mi último gran ¿sueño?
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Qué hacer cuando ya no crees en nada, ni siquiera en ti mismo. Qué hacer cuando estás tirado en la calle después de ser raspado por las paredes, una y otra vez. El último llanto que nunca fue atendido. Estabas atrapado en tu "no-libertad". Caminando por un suelo inexistente acompañado del gélido invierno. No eres nadie. Nunca fuiste nada.
Cómo puedes salir de tus tinieblas. Cómo reaccionar de un mal sueño convertido en realidad. Cómo se puede caminar cuando la sangre no ya corre por tus venas, siendo un pedazo de ser humano.
Mantén tus ojos abiertos cuando el silencio quema tu lengua.Tu último sudor frío. Golpeaste la última puerta que se cerró enfrente de ti.
Eres tú. Es tu depresión.
Estás en el suelo tumbado en el espejo del recuerdo de aquella ilusión. Arrastrándote por los cristales que provocó su ruptura. Nunca lo pudiste decir porque nadie te supo escuchar.
Estás cubierto de oscuridad.

26/1/10

Esa voz

Me detuve, le presté atención a aquel sonido que estaba distorsionado por el presente y su velocidad. Era algo desconocido, algo extraño. Allí, en aquel lugar, que por cierto, no sé cómo era; no lo recuerdo, es igual, es lo de menos.
A pesar de todo el ruído existente, pude escuchar. En un principio no entendía demasiado bien. Respiré hondo y traté de comprender.
Después de varios intentos fallidos, lo conseguí. Tras largas conversaciones, llegamos a un acuerdo. Sólo quedaba levantar la cabeza y abrir los ojos.
Desde aquel momento, nos hablamos. Ahora, la relación es más fluída.
Sí, me escuché a mi mismo. Estamos aquí, tranquilos.

13/1/10

¿Sentido?

Hoy, ayer, mañana;
siempre.
Allí estuve,
aquí estoy;
una vez, otra
¿qué fue de éso?
presente, pasado, futuro;
lo mismo.
Hola y adiós,
son iguales.
Vacíos, sin sentido.